En el marco del Día Mundial de la Energía, la optimización del uso del vehículo para la movilidad personal y profesional es una de las palancas para mejorar la eficiencia energética y avanzar hacia modelos de movilidad más sostenibles
Con motivo del Día Mundial de la Energía, la eficiencia no solo se vincula al tipo de energía empleada, sino también a cómo se planifican y utilizan los modelos que dan soporte a actividades clave de la economía y la vida cotidiana, como la movilidad. En este contexto, el renting flexible se consolida como un modelo alineado con la economía circular, al maximizar el aprovechamiento de cada vehículo y promover durante su vida útil una gestión eficiente. En el ámbito empresarial, esta modalidad hace que las empresas y autónomos puedan disponer de los vehículos sin compromiso de permanencia, y dimensionar correctamente los vehículos que utilizan para su actividad profesional. Algo que es extensivo a conductores particulares que optan por esta alternativa a la hora de acceder a un vehículo para su día a día, sin asumir compromisos a largo plazo.
Frente a modelos rígidos de compra o de renting tradicional ligados a contratos de permanencia, el renting flexible introduce una fórmula de pago por uso que favorece una toma de decisiones más racional, flexible y alineada con las necesidades reales de movilidad.
La modalidad de renting flexible de Northgate, proveedor integral de soluciones de movilidad flexibles y a medida para empresas y particulares, es un referente en este sentido. Esta fórmula se apoya en una gestión profesional del ciclo de vida del vehículo, que abarca desde su incorporación a la flota hasta su reacondicionamiento y posterior comercialización en el mercado de ocasión. Incluye el mantenimiento, atención integral a las reparaciones, revisiones periódicas, seguimiento técnico continuo y control del estado operativo. Todo ello permite preservar el vehículo en condiciones óptimas y garantizar su eficiencia y seguridad a lo largo de toda su vida útil.
Además, el renting flexible de Northgate facilita una rotación eficiente del vehículo, al permitir su adaptación a distintos usos y perfiles de cliente y optimizar así su rendimiento operativo. Un mismo coche puede iniciar su ciclo en una flota corporativa, pasar posteriormente a un uso menos intensivo o ser utilizado por un conductor particular que acceda a un contrato de renting flexible, y finalizar su vida útil en otros mercados, como los canales de vehículo de ocasión de la propia compañía, entre ellos Northgate Trade y Northgate Ocasión.
Desde una perspectiva ambiental, optimizar la vida útil del vehículo permite amortizar mejor la huella de carbono generada en su fabricación, reducir el uso de los recursos existentes y mejorar el balance ambiental por kilómetro recorrido.
Para empresas y autónomos, este enfoque aporta además ventajas operativas claras, como una mayor flexibilidad para ajustar las flotas, la reducción del coste total de movilidad y la alineación con criterios ESG cada vez más presentes en la toma de decisiones empresariales.
En un contexto de transición ecológica, optimizar la vida útil del vehículo se consolida como una de las palancas más efectivas para reducir el impacto ambiental de la movilidad. El renting flexible impulsa este enfoque, basado en el aprovechamiento continuo de los recursos y en una concepción circular del vehículo como servicio.











