La planta de Schaeffler en Homburg alcanza los 8.000 millones de balancines fabricadas en 30 años. La planta de Schaeffler en Hirschaid ha fabricado 160 millones de taqués de rodillo para el motor «HEMI» en 25 años. La ingeniería de precisión y la pericia de Schaeffler en fabricación se traducen en soluciones de accionamiento eficientes
Schaeffler participa activamente en la transformación de la industria de la automoción. Para ello, no solo desarrolla y fabrica nuevas soluciones para una movilidad definida por software, autónoma y electrificada, sino que también perfecciona de forma continua los componentes destinados a motores de combustión eficientes y de altas prestaciones que se utilizan en motores híbridos.
Dos de estos productos acaban de alcanzar importantes hitos de producción. Coincidiendo con el 30.º aniversario del inicio de su producción, la planta de Schaeffler en Homburg ha fabricado su balancín número 8.000 millones. Por su parte, la planta de Schaeffler en Hirschaid lleva 25 años fabricando taqués de rodillo y ya ha producido 160 millones de unidades para el motor «HEMI». «HEMI» es la abreviatura de «hemispherical» (hemisférico) y designa motores de combustión con cámaras de combustión hemisféricas. Debido a este diseño especial, las válvulas de la culata están dispuestas en ángulo y enfrentadas entre sí. Esta disposición optimiza el flujo de combustible y permite una combustión especialmente eficiente.
«Estamos orgullosos de celebrar un hito de producción y, al mismo tiempo, el aniversario de estos dos componentes de precisión, que cuentan ya con más de un cuarto de siglo de historia», afirmó Matthias Zink, CEO Powertrain & Chassis, Schaeffler AG. «Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a todos nuestros empleados de las plantas ubicadas en Hirschaid y Homburg. Su dedicación y compromiso han hecho posible alcanzar estos hitos. Todos ellos forman parte esencial de estas historias de éxito».
Balancín: un elemento clave para transmitir el movimiento en el sistema de accionamiento de válvulas
Schaeffler fabrica desde 1996 balancines para sistemas de válvulas de automóviles en su planta de Homburg. Se utilizan tanto en motores de combustión convencionales como en motores híbridos y aplicaciones de autonomía extendida. El balancín surgió como una alternativa al tradicional taqué de vaso que permitía reducir la fricción. En la actualidad, el balancín es un elemento clave para transmitir el movimiento en los sistemas de válvulas de numerosos motores de combustión modernos. Su funcionamiento influye de forma decisiva tanto en el consumo de combustible como en las emisiones del vehículo. El componente transforma el movimiento de rotación del árbol de levas en una alzada precisa y con pérdidas mínimas de la válvula del motor. El balancín garantiza además la precisión del movimiento y reduce al mínimo la fricción en los puntos de contacto. De este modo, contribuye a prolongar la vida útil del motor y permite incorporar funciones modernas, desde la alzada variable de las válvulas hasta la desactivación de cilindros. Frente a otros productos del mercado, el balancín de Schaeffler destaca por mantener un elevado nivel de calidad incluso en la producción de grandes series.
Taqués de rodillo para el motor «HEMI»: transmisión de la alzada de las válvulas con compensación hidráulica del juego
La planta de Schaeffler en Hirschaid fabrica desde 2001 el taqué de rodillo para el motor «HEMI» y abarca toda la cadena de valor. Las plantas de Schaeffler ubicadas en Homburg, Lahr y Brașov colaboran en la producción. El taqué de rodillo para el motor «HEMI» goza de especial aceptación en Norteamérica. El renovado auge de los motores V8 ha impulsado la demanda de los clientes de Schaeffler. Para responder a este aumento de la demanda, a partir de agosto de 2026 la planta de Schaeffler en Ingolstadt también prestará apoyo a la producción.
El taqué de rodillo para el motor «HEMI» se desarrolló específicamente para motores de combustión con desactivación selectiva de cilindros, una tecnología que permite reducir el consumo de combustible. Su función principal consiste en transmitir la alzada de la válvula y garantizar una compensación precisa y completa del juego de válvulas. Además, el taqué de rodillo utiliza la presión del aceite del motor para compensar el desgaste mecánico y la dilatación térmica y mantener así el juego de válvulas permanentemente en cero milímetros. Cuando se desactiva un cilindro, el taqué de rodillo conmutable se desbloquea hidráulicamente en cuestión de milisegundos. De este modo, la válvula del motor permanece cerrada. En estado desactivado, el taqué realiza la denominada carrera «lost motion». A diferencia de los taqués de rodillo convencionales, el taqué HEMI incorpora un mecanismo de bloqueo mecánico que se acciona hidráulicamente y está controlado por el sistema de gestión del motor.








